¿Actitudes negativas? Claves para padres

Buscando en el continente digital información sobre educación para trabajar en mis clases de Religión me encontré con lo siguiente de cara a vosotros: algo que os puede servir de referencia o de reflexión en vuestra labor educativa. Después de todo, como padres surgen muchas dudas acerca de como educar a vuestros hijos. 
En ese sentido, muchas veces cuando nos reunimos en el despacho, una de las preguntas que me hacéis es: ¿cómo debo estudiar con mis hijos? ¿qué papel debo tener? ¿cómo puedo favorecer la maduración de los críos?
Dándole vueltas a esas preguntas, os planteo lo contrario: ¿qué conductas pueden entorpecer la educación de los hijos, sobre todo a partir de 1ºESO?

a.  Estudiar con ellos: ¡ya son algo mayores! Cuando estudiáis TODO con ellos el mensaje indirecto es: "no eres lo suficientemente maduro para hacerlo por tu propia cuenta" ó "considero que tu responsabilidad no es la suficiente como para quedarte solo". Esto se agrava cuando es precisamente el chico quien crea una dependencia de la supervisión rozando la incapacidad para responsabilizarse de su propio estudio. 
Habrá por tanto que supervisar su estudio, velar que cumplan sus horas de estudio, en algunos momentos tomarles la lección E incluso ayudarles en el desarrollo de las técnicas de estudio pero sobre todo llevarles a que ellos puedan gestionarse de una manera autónoma y responsable. 

b. Focalizar todo en el estudio: suelo proponer en las tutorías que lo prioritario no es solo es estudio sino también el desarrollo de todas las otras competencias en el chico. Esto se consigue a través del desarrollo de pasatiempos adecuados y constructivos. Dicho de otra manera, a través de la práctica de sus talentos y lo que les apasiona. A su vez, los momentos de distensión son importantes y habrá que favorecerlos sin descuidar lógicamente lo académico. En definitiva, habrá que encontrar un equilibrio sano que facilite la vivencia del esparcimiento con lo intelectual. 

c. Usar el estudio como castigo: seguro en el mundo de los refuerzos negativos existen otras maneras de "castigar". Pero, si utilizamos el estudio como uno de ellos el mensaje emocional es evidente por lo que supone y la asociación que se genera a la postre es lógica: estudiar = malas sensaciones, angustia, desesperación, decepción. El estudio debe suscitar curiosidad sobre lo que se aprende y deseo de profundizar cada vez más. Debería ser visto como una necesidad que aporta crecimiento y recursos para mejorar el mundo. De nuestra parte estará favorecer esto y ayudar a que cada chico lo viva en esta clave. 

d. Querer genios: cada chico y chica tiene un riqueza profunda y una serie de capacidades determinadas que pueden ser pulidas e incluso desarrolladas a lo largo del tiempo. Lo importante debería ser procurar que cada uno desarrolle a fondo sus aptitudes, talentos e incluso logre descubrir cual es su pasión. Esto sería un logro para cada uno de nosotros. Los genios existen pero en realidad, si lo piensas bien, genio es aquel que logra desarrollarse lo más que puede y buscar las formas de mejorar su mundo. 

e. Proyectarse en los hijos: un comportamiento nada atípico. Pensar que los hijos son una proyección de los padres con todo lo que ello supone llega a ser, en momentos una constante. Cada uno debe encontrar su camino de realización: ¡esto es lo importante! A su vez, cada uno es independiente con una personalidad y un caracter determinado: ¡esto es importante recordarlo!. Con lo cual, pensar que los hijos deben hacer aquello que quedo pendiente, estudiar lo que uno quisiese que estudiasen, o hacer lo que uno espera de ellos puede ser una manera de anularles. Desde mi punto de vista, lo mejor es acompañarles, guiarles, ser luz en el camino que van desarrollando y aportar ideas-consejos que puedan favorecer la vida de cada uno.

f.  No respetar la linea escolar: ya lo sabemos, en el momento en el que pedimos la admisión en un centro educativo, nos comprometemos con el Proyecto del Centro y con su Plan de Convivencias. Estos son documentos que ayudan y facilitan la vida en el centro marcando la línea que todos los que formamos parte de la comunidad educativa debemos seguir. En ese sentido, los tutores y los profesores son los primeros encargados de llevar adelante este matiz, en nuestro caso Agustiniano, pero necesitan un apoyo en casa: los chicos deben entender que estamos a una, que somos un equipo en el que el protagonista es el alumno. 

g. Ejercer de detectives: no lo somos; ni los profesores ni los padres. Esto es claro. Un detective es aquel que busca algo para inculpar o para ver sobre que acusar. En nuestro caso, somos acompañantes en el colegio y en casa sois padres y madres preocupados por la educación de vuestros hijos. Esto supone implicarse, preguntar, estar pendientes; no investigar para encontrar un culpable. Todo un reto: es comprensible máxime cuando las redes sociales nos arrastran a veces a serlo. 

h. Premiar las notas: si queremos hijos noteros, lo que habrá que hacer es premiar cada diez o sobresaliente que obtienen. Si queremos hijos dedicados, responsables y competentes lo importante será reconocer el esfuerzo, la dedicación y la entrega en el trabajo. Esto es lo importante a modo de refuerzo positivo. Dicho de otro modo, más vale un ocho con esfuerzo que un diez sacado a voleo y sin dedicación. 

i. Disfrazar la vagancia: cuando un chico no se ha preparado un examen, una actividad, o algo que implique su responsabilidad debemos llevarle a que asuma las consecuencias. Muchas veces se dan casos en que creemos que llamando al colegio o al tutor justificando una ausencia va a mejorar la situación. En realidad, creamos el efecto contrario: el de la irresponsabilidad y muchas veces el de la búsqueda de una salida fácil frente a situaciones problemáticas. Ayudémosles a madurar y solo en casos en que veamos necesaria la ausencia llamemos a justificar.

j. Resolvérselo todo: creo que la misma expresión lo dice todo. Ellos tienen que buscarse un poco la vida en lo que necesite de su entera responsabilidad. Nosotros debemos favorecerlo.

Espero estas sabias orientaciones os ayuden a trabajar en casa. No son fáciles pero seguro, día a día podemos ver e intentar, si incurrimos en alguna de ellas, evitarlas y en todo caso trabajarlas. 



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