Adviento en clave de equipo



Después de una semana algo compleja, vuelvo de nuevo a publicar por estos medios. Aprovecho con ello para recapitular sobre todo lo que hemos estado haciendo durante estos días. Sobre todo, en el ámbito de las emociones, en las cuales nos hemos centrado con cierta vehemencia.
Tras una reflexión a toda regla, el viernes pasado nos centramos en una dinámica de equipo. Los objetivos eran lograr, primero un mayor contacto físico entre todos. Algo que dicho de paso no es muy usual en nuestros adolescentes. Segundo, mayor unidad entre todos al tratar de conseguir una meta en común. Y tercero, no menos importante, divertirnos un poco.

Pero vamos, ¿qué hicimos? Pues un juego en el cual todos tenían que mantenerse encima de unas sillas. Sillas que se iban retirando aleatoriamente. Lógicamente, los que iban cayendo iban quedando afuera “perdían” mientras que aquellos que quedaban arriba “ganaban”. A petición popular, lo repetimos otra vez con unos resultados peculiarmente estruendosos. 

Luego, retomamos la actividad de semana anterior: poner en común las emociones que habíamos desarrollado. Lo ideal era que todos participaran, aunque a veces se queda alguien descolgado. Muy enriquecedor para todos los que participamos oyendo o aportando. 

Por último, terminamos con una petición popular de toda la clase. La mejor manera de arrancar con el fin de semana y ajustarnos también a las modas de la temporada: el mannequin challenge. Esto consiste en grabar un vídeo con todos los protagonistas inmóviles, como en medio de una escena congelada, igual que maniquíes (de ahí su nombre). 

Para que el Mannequin Challenge sea más impactante, los participantes tendrán que valerse de su ingenio para quedarse quietos en la postura más dramática o divertida posible 

Dando pasos, este viernes lo que trabajamos fue el Adviento. Nos introducimos en esta dinámica bajo el lema “Vive la navidad, vívela en libertad” Todo un planteamiento dinámico basado en el hecho de que la navidad es la celebración en la que los cristianos de todas partes del mundo celebran la llegada de Jesús de Nazaret. Para ello se deben preparar; preparar el corazón para recibir tan excelso regalo. 

Lo que hemos hecho ha sido comenzar a preparar nuestra corona de adviento. Las hojas serán nuestras manos, cada una con un propósito, un mensaje, una motivación para este adviento. Esperemos podamos llevar adelante todo lo que nos hemos propuesto y hagamos de este año, una navidad distinta.
Previous
Next Post »