Tutoría: espacio para compartir la vida


Hace tiempo vengo pensando que la sesión de tutoría no solo es un espacio-tiempo para desarrollar habilidades, plantear reflexiones y trabajar distintas áreas con los chicos. La tutoría también, y más importante aún, es el marco ideal para establecer relaciones que enriquecen y que se refuerzan a través del conocimiento mutuo. Por tal motivo, la tutoría del viernes 4 de noviembre fue algo distinta pues quise compartir parte de mi vida y enterarme algo más de la de las personas de mi clase.

Este planteamiento lo abordé con una reflexión sobre el Evangelio. Después de todo, estamos en un centro religioso concertado y la buena nueva de Jesús al menos debe sonar: no como algo impuesto pero si como una noticia sugerente que es capaz de cambiar la vida. Por eso empezamos con la lectura del Evangelio del domingo y luego la visualización del siguiente vídeo: Otra vida. Algo críptico, nos permite entender que la vida después de la muerte es mucho más de lo que imaginamos, dialogamos y profundizamos. Después de todo es la posibilidad cierta de la existencia de un Dios amoroso que nos plantea que el mal, el dolor e incluso el sufrimiento no tienen la última palabra.

A continuación, aprovechando que el proyecto estaba encendido, les presenté a todos mi experiencia como Youtuber. ¿Razones? Muchas. ¿Cuantos tienen a un tutor-profesor que sea youtuber? ¿Cuántos conocen algo del que les acompaña durante todo el curso? ¿Cuántos se han planteado que youtube también puede ser un espacio para compartir cosas profundas? Y por último, ¡porque quise mostrar una parte de mi que considero importante! El vídeo que les puse fue el siguiente:


Por último, cómo esto no es solo sobre mí, comenzamos a hablar sobre sus aficiones: muchas de ellas cifradas en juegos de ordenador como el Minecraft. Quién sabe, cuando más hasta yo me uno a esa red. Y terminamos hablando sobre sus reacciones, sobre los roles que ocupamos en momentos puntuales con los demás, en cuales son nuestras tres mejores características. Y salió lo siguiente:

Preguntad en casa. Ellos lo sabrán explicar mejor que yo. Después de todo, tienen ideas super creatividad, super entretenidas y sobre todo, muy reales, conectadas con lo que ellos vivos, lo que ellos descubren de sí mismos y lo que pueden llegar a aportar. 

Cómo digo: ¡Realmente enriquecedor!
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